Trasplante hepático

¿En qué consiste un trasplante hepático?

Un trasplante hepático es una intervención quirúrgica que consiste en quitar el hígado de un paciente y sustituírlo por otro procedente de un donante. El donante puede ser vivo (en este caso se trasplanta sólo una parte del órgano) o fallecido. En cualquier caso el hígado debe estar en buenas condiciones.

El hígado del donante debe ser compatible con el del receptor. Ambos deben parecerse en características como el grupo sanguíneo, el peso y la edad. Una vez se ha colocado el órgano deben conectarse sus vasos sanguíneos y nervios. La intervención dura varias horas y, en ella, participan muchos profesionales: anestesistas, hepatólogos, cirujanos, enfermeras, etc.

¿Por qué debe trasplantarse un hígado?

Trasplante hepático - ONAHAlgunos órganos, o sus funciones, se pueden sustituír por máquinas: se puede poner un marcapasos para regular el ritmo del corazón, se puede hacer diálisis para sustituír la función de los riñones de limpiar la sangre, etc. Pero las funciones del hígado son irremplazables.

Cuando este órgano no funciona se debe cambiar, porque su actividad es imprescindible para seguir viviendo. En el caso de las hepatitis esto ocurre tras un largo período de enfermedad, excepto en algunas ocasiones en las que la patología es súbita.

¿Quién puede recibir un hígado para que le sea trasplantado?

Pueden recibir un trasplante hepático las personas de un máximo de 68 años. Deben pronosticarse que hígado no podrá ejercer sus funciones normales durante mucho tiempo. Los candidatos a trasplante deben llevar 6 meses sin consumir alcohol (se comprueba mediante analíticas).

Si hay tumores, estos deben ser uno solo de menos de 5cm, o un máximo de 3 de no más de 3cm i deben estar limitados al hígado, sin haber hecho metástasis. Este control se realiza para evitar que se trasplante el hígado a un paciente en estado demasiado grave. En éste caso podría no resistir la operación.

¿Por qué se hacen listas de espera?

A pesar de que España es líder mundial en trasplantes, todavía hay más pacientes que necesitan un hígado que órganos disponibles. Por esto se crean las listas de espera, en las que los pacientes se ordenan por urgencia en la necesidad de su trasplante. Una vez en la lista puede que se muevan dentro de ella en función de posibles empeoramientos o mejorías de la enfermedad.

¿Cuánto tardarán en llamarme para hacer el trasplante?

No hay un plazo fijo, porque depende de la disponibilidad de órganos. Pero la media para un trasplante hepático en España es de 165 días (algo menos de 6 meses). Es un tiempo bastante impredecible: algunos pacientes tardan varios meses, mientras que otros sólo unos pocos días.

¿Puedo conseguir un hígado por otras fuentes?

No. El trasplante de órganos está controlado por comités médicos y las administraciones sanitarias, para garantizar la igualdad de oportunidades. Cualquier intento de conseguir un hígado fuera de estas vías podría poner en peligro la vida del paciente a operar y de los demás que están en la lista. Por otro lado la venta de órganos es un delito grave que, además, afecta al derecho de los pacientes más graves a recibir prioritariamente un hígado.

¿Qué debo hacer antes del trasplante hepático?

Trasplante hepático - Organización Nacional de Afectados por HepatitisSu hepatólogo se lo explicará con detalle. No dude en hacerle las preguntas que tenga. Le pedirán que se cuide, que no beba alcohol ni fume, que lleve una alimentación variada y que esté siempre disponible y no demasiado lejos de su casa, porque si le llamaran tendría que acudir inmediatamente.

Le realizarán pruebas de preperatorio, en las que comprobarán que puede superar la anestesia y una intervención quirúrgica de horas, y le pedirán que firme el documento de consentimiento informado, en el que acepta el procedimiento. Éste es el momento de hacer al médico las preguntas que tenga. Le ayudará a resolver algunas preocupaciones sobre la anestesia, la operación y la recuperación posterior.

¿Qué ocurre después?

Tras unos días de estancia en el hospital podrá regresar a casa y recuperar, poco a poco, su vida normal. Le harán controles por el resto de su vida, y se analizará si su cuerpo rechaza el hígado. El rechazo es la reacción del cuerpo cuando detecta que le han implantado un órgano de otra persona. Sólo algunos pacientes lo tienen, y si es leve o moderado se puede remediar con medicamentos inmunosupresores.

 

En el siguiente vídeo (6:21) puede ver la grabación de un proceso de trasplante de hígado:

 

Equipo de Redacción Científica de ONAH
Úñtima revisión: 24 de Julio de 2015