Remedios falsos para la hepatitis C

Remedios falsos para la hepatitis C

En muchas enfermedades, como el cáncer, vemos a menudo ofertas de productos-milagro, que anuncian poder curarlas en cuestión de horas o pocos días y sin tomar ningún medicamento. Ocurre lo mismo con las enfermedades hepáticas: Son los remedios falsos para la hepatitis C. Otras ofrecen sus productos como “ayuda” para limpiar el hígado: tenemos algunos ejemplos aquí o aquí.

Remedios falsos para la hepatitis CEl hecho de que sean remedios “falsos” es porque no han logrado demostrar su eficacia para erradicar la enfermedad, y mucho menos que esta eficacia sea superior a la de los tratamientos que conocemos.

Estos remedios falsos para la hepatitis C suelen ser productos anunciados como “de ayuda” para la enfermedad, cuando no directamente “curación”, pero lo hacen sin tener en cuenta que la hepatitis C tiene dos focos: Uno en la sangre (la infección viral) y otro en el hígado (inflamación y daños causados por el virus).

Sin duda “limpiar el hígado” puede ser bueno, pero si el virus sigue en la sangre, la enfermedad no se ha eliminado. Por otro lado, el efecto que el virus de la hepatitis C tiene en el hígado no es un problema de falta de limpieza, sino de modificación de su estructura, en forma de fibrosis o cirrosis, y de deterioro de su funcionamiento.

Por lo tanto vemos como los remedios falsos para la hepatitis C en realidad no resuelven ningun problema. Y lo peor es que a veces pretenden sustituir la terapia antiviral convencional, en vez de complementarla. Puede ser por desconfianza hacia la industria farmacéutica o por miedo a los efectos secundarios, pero la consecuencia es que la hepatitis no se va a curar. Algunas de estas promociones pueden ser bienintencionadas, pero otras son fraudulentas e infuden falses esperanzas en quién confia en ellas.

Las terapias convencionales, que han vivido una auténtica revolución desde finales de 2013 con los antivirales de acción directa, han pasado por varios filtros:

  • Ensayos clínicos que aseguran que su principio activo -y no cualquier otro fenómeno- es la causa de la respuesta viral sostenida.
  • Controles de seguridad para comprobar que no producen efectos secundarios lo bastante severos como para desaconsejar su uso.
  • Seguimiento permanente de calidad.

El resultado es que cuando a una persona con hepatitis C se le prescribe un tratamiento es porque el médico determina que es EL MEJOR para esta persona dadas las características de su enfermedad (genotipo, etc).

Organización Nacional de Afectados por HepatitisEl hepatólogo es el auténtico experto en enfermedades hepáticas, y es quién mejor puede recomendar uno u otro tratamiento. Que éste tratamiento se pueda complementar con productos naturales no lo negaremos, pero es importante que siempre sea con su conocimiento.

Tenemos algunos ejemplos de como los remedios falsos para la hepatitis C han tenido consecuencias graves en la salud de quién los tomaba, como puede verse en la noticia que aparece en este enlace.

Que algo sea natural no significa que sea inofensivo o recomendable en cualquier momento y para cualquier persona. Informemos al medico de lo que estamos tomando.

En resumen: Los remedios falsos par la hepatitis C no han demostrado su eficacia en ensayos clínicos, e incluso pueden ser contraproducentes. La hepatitis C se cura en más del 90% de las personas (algo que no podíamos decir hace tan solo 3 años), pero el médico hepatólogo es el auténtico experto que nos va a recomendar el tratamiento más eficaz, más seguro, y con menos efectos secundarios.

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