Hepatitis B

¿Qué es la hepatitis B?

La hepatitis B es una inflamación del hígado causada por un virus llamado virus de la hepatitis B (VHB), que pertenece a la familia hepadnaviridae. Originalmente conocida como hepatitis sérica, el VHB fue el primer virus de la hepatitis que fué identificado.

Puede provocar una infección aguda (de duración inferior de 6 meses) o crónica (cuando dura más de 6 meses). Además puede causar daños en el hígado en forma de fibrosis y cirrosis. En algunos casos el curso de la enfermedad evoluciona con un cáncer de hígado.

El VHB se puede prevenir con una vacuna segura y eficaz, que está en el calendario de vacunaciones del sistema sanitario público.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) en todo el mundo más de 350 millones tienen una infección crónica por VHB, y cerca de 1 millón mueren cada año por esta causa. Es especialmente frecuente en países asiáticos y en algunas regiones de latinoamérica. Su prevalencia en España está alrededor del 0,7% de la población.

Prevalencia de Hepatitis B - Organización Nacional de Afectados por Hepatitis
Prevalencia mundial de la Hepatitis B

¿Cómo se transmite la hepatitis B?

El VHB es un virus resistente y se ha detectado en la sangre, el sudor, las lágrimas, la saliva, el semen, las secreciones vaginales, la sangre menstrual y la leche materna. El VHB es de 50 a 100 veces más infeccioso que el VIH . La infección por hepatitis B se transmite de persona a persona principalmente de tres formas:

  • A través de la sangre o de productos sanguíneos.
  • A través del contacto sexual sin protección adecuada.
  • De madre a hijo durante el embarazo y el parto.

¿Quiénes corren el riesgo de contraer hepatitis B?

Las siguientes personas están en mayor riesgo de contraer la hepatitis B:

  • Personas que recibieron una transfusión de sangre antes de 1975, cuando el virus todavía no se había identificado.
  • Personal hospitalario o de centros de salud.
  • Familiares y compañeros de una persona infectada, si no se toman medidas de higiene y prevención.
  • Usuarios o ex-usuarios de drogas intravenosas que comparten material para pincharse.
  • Personas que se han hecho un tatuaje o pircing con una aguja infectada.
  • Parejas sexuales de personas infectadas que no toman medidas preventivas en sus relaciones.
  • Personas que viajan a países con alta prevalencia del VHB (especialmente países asiáticos).
  • Personas que han nacido de una madre infectada con el VHB y no se han vacunado.
  • Receptores de trasplante que recibieron un órgano infectado.

¿Cuáles son los signos y síntomas de la hepatitis B?

Los síntomas la hepatitis B son similares a los de la cualquier hepatitis aguda por causa viral, y a menudo pueden confundirse con un resfriado o la gripe. Esos síntomas pueden incluir una erupción cutánea, dolores musculares y articulares, fiebre, orina oscura, pérdida del apetito, náuseas, vómitos y malestar abdominal. A pesar de ello el hígado puede estar dañado aunque la persona se encuentre bien.

Aproximadamente el 20% de las personas con hepatitis B aguda puede sufrir rigidez en las articulaciones y dolor. Estos individuos pueden buscar el tratamiento de un reumatólogo o un masajista para aliviar estos síntomas.

Muchos adultos tienen un sistema inmunológico lo suficientemente fuerte como para luchar contra el VHB y eliminarlo completamente del cuerpo. Cuando esto ocurre los síntomas se resuelven, y se forman anticuerpos protectores contra el VHB, que garantizan la inmunidad de la persona ante una re-infección. Sin embargo esta inmunidad no protege contra otros virus de hepatitis, como el de la hepatitis A o el de la hepatitis C.

¿Cómo se diagnostica la hepatitis B?

La serología de la hepatitis B (búsqueda de anticuerpos en la sangre) es necesaria para establecer el diagnóstico de infección aguda o crónica. Los anticuerpos son producidos por nuestro organismo cuando detecta que ha entrado un virus, y son los que se usan para detectar la enfermedad a través de un análisis de sangre.

También se realiza una ecografía y otras pruebas de imagen para determinar si hay fibrosis hepática y estudiar la mejor opción terapéutica.

¿Cuál es el tratamiento para la hepatitis B?

Los objetivos del tratamiento agudo de la hepatitis B incluyen:

  • Asegurar la adecuada nutrición e hidratación.
  • Prevenir los daños en el hígado (eliminar el consumo de alcohol).
  • Evitar la transmisión del virus a otras personas.
  • Reposo en cama, si es necesario.

No existen medicamentos para tratar la hepatitis B aguda y la mayoría de los casos de VHB son leves y no requieren hospitalización. Sólo las personas con riesgo de complicaciones, como las mujeres embarazadas, los ancianos, las personas con otras enfermemdades subyacentes y graves o aquellos que sufren deshidratación severa debida a los vómitos, deben ser hospitalizadas.

El tratamiento para la hepatitis B crónica consiste en:

  • Frenar la reproducción del virus.
  • Preservar la función hepática y prevenir los daños en el hígado (eliminar el consumo de alcohol).
  • Impulsar el sistema inmunológico.

Tratamiento de la Hepatitis B - Organización Nacional de Afectados por HepatitisExisten medicamentos para la infección crónica por el VHB. El primer medicamento disponible fue el interferón, que consigue disminuir las complicaciones a largo plazo como la insuficiencia hepática y la necesidad de un trasplante. Pero también tiene efectos secundarios que a veces hacen suspender el tratamiento, como la fatiga o los trastornos del estado de ánimo. También se usan antivirales.

El tratamiento de la hepatitis B una vez la infección se declara crónica debe seguirse durante muchos años (a menudo durante toda la vida) y hacerlo estrictamente como explica el médico, para evitar que el virus se haga resistente.

Efectos residuales después de tener hepatitis B

Aparte de las personas que están en alto riesgo de complicaciones no suelen presentarse secuelas a largo plazo una vez que el virus que ha provocado una infección aguda se ha eliminado del cuerpo.

Por lo tanto, la preservación y cuidado del hígado con un estilo de vida saludable, que incluye una dieta equilibrada y la eliminación total del consumo de alcohol y tabaco es imprescindible, junto con el tratamiento médico.

 

Equipo de Redacción Científica de ONAH
Última revisión: 7 de Julio de 2016