Hepatitis A

¿Qué es la Hepatitis A?

El virus de hepatitis A (VHA) es un miembro de la familia de los picornavirus, que invade las células del hígado y causa inflamación. Considerado como el menos grave de todos los virus de la hepatitis, el VHA no causa hepatopatía crónica: La enfermedad no suele durar más de seis meses. Por lo tanto no implica cirrosis ni otras complicaciones como el cáncer de hígado.

Afortunadamente, la hepatitis A es la enfermedad prevenible por vacunación más común en el mundo, y los que se han vacunado del VHA desarrollan inmunidad para toda su vida.

¿Cómo se transmite?

El virus de la hepatitis A se transmite por la vía fecal-oral. Esto significa que la transmisión se produce cuando el virus de la hepatitis A instalado en las heces de una persona infectada entra en el tracto digestivo de otra persona.

Cómo se transmite el virus de la Hepatitis A - Organización Nacional de Afectados por HepatitisEl virus entra en la boca a través de las manos sucias infectadas y/o agua o alimentos contaminados, pasa del estómago al intestino delgado, y luego entra en el hígado donde empieza a replicarse. Una vez el virus se ha multiplicado en el hígado pasa por los conductos biliares, se mezcla con las heces y se elimina del cuerpo.

Las condiciones de vida insalubres y los hábitos de higiene personal pobres aumentan el riesgo de infectarse con el virus. Comer alimentos crudos que ha preparado una persona infectada con el VHA y que no tomó medidas de higiene adecuadas, como lavarse las manos después de defecar, puede ser causa de transmisión del virus.

Los mariscos crudos o cocidos de manera incompleta, como ostras, almejas y mejillones tienen una incidencia particularmente alta de transmisión del virus de la hepatitis A.

¿Quiénes corren el riesgo de hepatitis A?

Las personas con mayor riesgo de contraer el VHA son:

  • Personas que viajan a países en desarrollo (turistas, personal militar, trabajadores de ONG’s, misioneros, etc.) debido a las posibles malas condiciones sanitarias y el agua no potable.
  • Personas que realizan prácticas sexuales que implican el contacto del ano con la boca (anilingus o rimming).
  • Consumidores de drogas intravenosas que reutilizan agujas.
  • Trabajadores de Aguas Residuales.
  • Trabajadores de la industria alimentaria.
  • Empleados de educación infantil o niños en guarderías.
  • Empleados y pacientes en instituciones socio-sanitarias (hogares de ancianos, centros de rehabilitación, etc).
  • Familiares de una persona con una infección reciente con la enfermedad.

¿Cuáles son sus signos y síntomas?

El desarrollo de los síntomas está relacionado con la edad de la persona, y muchos infectados pueden no llegar a manifestarlos. Aproximadamente el 90% de los niños menores de 5 años infectados por Hepatitis A son asintomáticos.

Los adultos mayores pueden tener síntomas, pero el grado de estos síntomas varía enormemente. Algunas personas sin manifestaciones se sorprenden al saber que, en el pasado, estuvieron expuestas sin saberlo a éste virus. Otros pueden tener síntomas inespecíficos como fatiga, escalofríos, pérdida de apetito o décimas de fiebre.

Los síntomas más graves de la hepatitis A incluyen fiebre repentina, dolor abdominal, diarrea, náuseas, vómitos, orina oscura e ictericia (coloración amarillenta de la piel y de la parte blanca de los ojos).

Una semana después de que aparezca la ictericia, la mayoría de las personas experimentan malestar y pérdida de peso. Un pequeño porcentaje de los portadores del virus van a requerir hospitalización.

¿Cómo se diagnostica la hepatitis A?

Diagnóstico de la Hepatitis A - Organización Nacional de Afectados por HepatitisPara diagnosticar la hepatitis A se necesita realizar una serología (búsqueda de anticuerpos en la sangre). Cuando el cuerpo detecta el virus empieza a fabricar anticuerpos para defenderse, y éstos son los que permiten saber que se ha producido la infección. Se detectan mediante un análisis de la inmunoglobulina M (IgM) y la inmunoglobulina G (IgG).

¿Cómo se trata?

Existe una vacuna eficaz para la prevenir la infección por el VHA.

Una vez adquirido el virus no hay medicamentos específicos para tratar la enfermedad. Por lo general, las decisiones de tratamiento se basan en los síntomas experimentados. Para las personas que experimentan fatiga se recomienda el reposo en cama y una disminución de la actividad física. En la mayoría de los casos también se recomienda aumentar la ingesta de agua para prevenir la deshidratación.

El consumo de alcohol debe de evitarse completamente, ya que puede provocar una recaída de la enfermedad.

Alrededor del 99% de los pacientes de la hepatitis A se recuperan sin intervención médica.

Efectos residuales después de adquirir la Hepatitis A

De acuerdo con la Fundación Internacional de la Hepatitis, la Hepatitis A desaparece por sí sola en unas pocas semanas o meses sin graves secuelas. Una vez recuperado, un individuo es inmune de por vida gravias a la presencia del anticuerpo IgG. Aproximadamente 1 de cada 100 enfermos de VHA pueden experimentar una infección súbita y grave (hepatitis fulminante).

Además, un pequeño número de personas con hepatitis A seguirá experimentando los signos y síntomas de la infección durante algunas semanas más de lo habitual. Para estas personas, los signos y síntomas de la hepatitis A pueden desaparecer y reaparecer a lo largo de este periodo. Aunque esta forma de la enfermedad persista durante un período de tiempo más largo, no es más grave que la más habitual.

En casos raros, la hepatitis A puede causar insuficiencia hepática aguda, que es una pérdida repentina de la función del hígado. Las personas con el mayor riesgo de esta complicación incluyen aquellos con enfermedades hepáticas crónicas y adultos mayores. La insuficiencia hepática aguda requiere hospitalización para su seguimiento y tratamiento.

En algunos casos, las personas con insuficiencia hepática aguda pueden requerir un trasplante de hígado.

 

Equipo de Redacción Científica de ONAH
Última revisión: 7 de Julio de 2016