Cirrosis hepática

¿Qué es la cirrosis hepática?

El término cirrosis hepática significa “endurecimiento del hígado”. Se produce cuando este órgano intenta cicatrizarse para compensar los daños sufridos por algun agente externo (virus, alcohol) o interno (autoanticuerpos). Es la continuación de la fibrosis hepática, e indica que la enfermedad del hígado se está agravando. De todos modos puede seguir pasando mucho tiempo antes de que el paciente empiece a notar síntomas.

La cirrosis hepática puede desarrollarse de dos formas distintas, que a menudo son consecutivas:

Cirrosis compensada

Cirrosis hepática - ONAHAunque la estructura del hígado cambie debido a su endurecimiento, es capaz de compensar los daños y seguir funcionando. Por esto se llama cirrosis compensada. Aunque puede presentarse sin ningún síntoma, cuando se palpa el hígado se encuentra duro. Si aparecen síntomas pueden ser en forma de fatiga y molestias en la parte superior derecha del tronco. Si el hígado se extrajera en esta fase, se verían grumos en su superfície, y un color marrón, muy distinto del morado que tendría si estuviera sano.

Cirrosis descompensada

Al evolucionar la cirrosis, esta puede descompensarse y producir un conjunto de signos y síntomas:

  • Ictericia: Coloración amarillenta de la piel y la parte blanca de los ojos, provocada por la mala eliminación de bilirrubina.
  • Ascitis: Acumulación de líquido en el abdomen y en los tobillos, que provoca pesadez y dificultad en el movimiento. Se trata con restricción de líquidos y eliminación de la sal de la dieta. Ocasionalmente el líquido acumulado puede infectarse.
  • Sangrado fácil: La cirrosis dificulta la tarea del hígado de fabricar las plaquetas. Las plaquetas son los componentes de la sangre encargados de la cicatrización de las heridas. Puede salir más fácilmente sangre de la nariz, o de las encías al cepillarse los dientes, y las heridas pueden tardar en cicatrizar. Estas situaciones también pueden darse en personas que todavía no han desarrollado cirrosis.
  • Hipertensión portal: La acumulación de tejido cicatrizal hepático comprime la vena porta. Ésta es la encargada de traer los alimentos desde el intestino hasta el hígado. Por eso esta vena tiene que realizar un mayor esfuerzo para trabajar.
  • Varices gastroesofágicas: Para compensar la hipertensión portal se generan nuevos vasos sanguíneos a la altura del esófago. Pero como no tienen un destino natural, la sangre que circula por ellas puede salir por la boca en forma de vómito (hematoemesis).
  • Encefalopatía hepática: La deficiente eliminación de sustancias que normalmente se encuentran en la sangre y que deberían expulsarse por la orina hace que se acumulen en el cerebro y provoquen este cuadro psiquiátrico, con trastornos del pensamiento y del lenguaje, desorientación, confusión y alteración del ritmo de sueño-vigilia.

Cirrosis hepática - Organización Nacional de Afectados por HepatitisLa descompensación indica que el hígado no puede realizar sus funciones con normalidad. Luego, dado que es un órgano vital e insustituíble, a menudo el tratamiento más eficaz es un trasplante hepático.

Convivir con la cirrosis hepática

Estas situaciones son de urgencia médica, con lo cual se recomienda a las personas que las sufren que acudan rápidamente al hospital. Pueden tratarse si se eliminan las causas que las han provocado, pero con riesgo de que re-aparezcan al cabo de un tiempo.

Cuando hay cirrosis es fundamental eliminar completamente el consumo de alcohol y de tabaco, ya que con estas sustancias el proceso de la cirrosis se acelera. Si esta situación se mantiene en el tiempo puede dar lugar a la aparición de un carcinoma hepatocelular (cáncer de hígado).

 

Equipo de redacción científica de ONAH
Última actualización: 28 de Julio de 2016