Cáncer de hígado

¿Qué es cáncer de hígado?

El cáncer se origina cuando las células que han sufrido una mutación crecen sin control, se multiplican e invaden el espacio de otros tejidos del cuerpo. Son varios los tipos de cáncer que pueden afectar al hígado. El cáncer de hígado puede originarse en el propio órgano (cáncer primario de hígado), o bien en otra parte del cuerpo y extenderse al hígado (metástasis hepática).

Tipos de cáncer de hígado primario:

1. Carcinoma hepatocelular (HCC)

Cáncer de hígado - Organización Nacional de Afectados por HepatitisTambién se llama hepatocarcinoma porque proviene de los hepatocitos, el principal tipo de células del hígado. El HCC es la forma más común de cáncer primario de hígado en niños y adultos, y uno de los cánceres más frecuentes en el mundo.

Algunos tipos de cáncer hepatocelular comienzan como un solo tumor que puede crecer y desplazarse, en forma de metástasis, a otras partes del cuerpo en la enfermedad avanzada. En otras ocasiones los tumores hepatocelulares comienzan siendo varios, pequeños nódulos por todo el hígado, situación que se observa predominantemente en personas con daño hepático crónico (cirrosis).

2. Colangiocarcinoma intrahepático

Este cáncer puede aparecer en el hígado y en los conductos biliares fuera del hígado. Los conductos biliares son tubos que llevan la bilis a la vesícula biliar. Se observa sobre todo en personas de edad avanzada, aunque es poco frecuente.

3. Hepatoblastoma

Este tipo de cáncer es poco común y se desarrolla sólo en los niños, por lo general, antes de la edad de cuatro años. Si el hepatoblastoma se diagnostica a tiempo, la tasa de supervivencia es alta. Sin embargo, los hepatoblastomas grandes o que se han diseminado fuera del hígado tienen peor pronóstico.

Metástasis hepática (cáncer de hígado secundario)

No es realmente un cáncer de hígado, sino que es una metástasis de algun tumor que se ha originado en otra parte del cuerpo (el colon, el pulmón, la mama, etc). Representa la mayoría de casos de presencia de tumores en el hígado. Señala que la enfermedad, cualquiera que sea su origen, está avanzando.

Estos tipos de cáncer reciben el nombre del órgano en el que se originó el tumor: al cáncer que comienza en el colon y se extiende al hígado se le conoce como cáncer de colon metastásico. Los linfomas y leucemias, cánceres que se originan en los ganglios linfáticos y la médula ósea, respectivamente, también pueden invadir el hígado.

¿Cuáles son los factores de riesgo para el cáncer de hígado?

Los factores que aumentan el riesgo de desarrollar cáncer primario de hígado son los siguientes:

  • Cirrosis hepática: Cicatrización espontánea del hígado.
  • Infección crónica por virus de hepatitis B o hepatitis C.
  • Consumo excesivo de alcohol.
  • Obesidad.
  • Sexo masculino: El cáncer de hígado es dos veces más frecuente en varones que en mujeres.
  • Edad avanzada: Afecta principalmente a los adultos mayores en el mundo desarrollado. Sin embargo, en las regiones en vías desarrollo se diagnostica en personas jóvenes, de entre 20 y 50 años de edad.
  • Enfermedad del hígado graso no alcohólico: Acumulación de grasa en el hígado.
  • Enfermedades hepáticas hereditarias: La Enfermedad de Wilson, la hepatitis autoinmune y la hemocromatosis.
  • Esteroides anabolizantes: Hormonas masculinas que utilizan algunos deportistas para mejorar el rendimiento y la fuerza.

Tener uno o varios factores de riesgo, no significa que una persona vaya a ser diagnosticada de cáncer con total seguridad. Por otro lado muchas personas que adquieren la enfermedad no tenían ningún factor de riesgo conocido.

¿Cuáles son los síntomas de cáncer de hígado?

Cáncer de hígado - ONAHLos síntomas, por lo general, no se perciben en las primeras etapas del cáncer de hígado. Por esto, en muchos casos, no es hasta que la enfermedad está avanzada que se hace el diagnóstico. Debido a que algunos de los síntomas también pueden deberse a otros tipos de cáncer o condiciones, es importante consultar a un médico de inmediato cuando éstos empiezan a percibirse.

  • Coloración amarillenta de la piel y los ojos (ictericia)
  • Heces de color claro (acolia)
  • Orina oscura (coluria)
  • Pérdida de peso involuntaria
  • Náuseas y/o vómitos frecuentes, sobretodo si van acompañados de sangre
  • Pérdida del apetito
  • Picazón en la piel (prurito)
  • Sensación de plenitud después de una comida ligera
  • Dolor en el lado derecho del abdomen, la espalda o el hombro
  • Fiebre
  • Insomnio (dificultad para conciliar o mantener el sueño, o despertar temprano)
  • Fatiga o sensación de desmayo
  • Inflamación del hígado, o palpación de una masa a través de la piel en el lado derecho
  • Venas hinchadas en el estómago
  • Inflamación del bazo (notar una inflamación debajo de las costillas inferiores izquierdas)
  • Deterioro repentino de la situación en personas con hepatitis crónica o cirrosis

¿Cómo se diagnostica el cáncer de hígado?

Las personas con infección crónica por la hepatitis B y el virus de la hepatitis C deben ser examinadas periódicamente para descartar la presencia de un carcinoma hepatocelular, así como las personas con cirrosis, ya que alrededor del 80% de las personas con carcinoma hepatocelular también tienen cirrosis.

Si existen sospechas de que hay un hepatocarcinoma el médico realizará un examen completo con las siguientes pruebas diagnósticas:

  1. Prueba de AFP: Mide el nivel en sangre de una sustancia producida por algunos tumores llamados alfa-fetoproteína. Sin embargo no todos los tumores malignos producen AFP y, además, ciertas condiciones, como el embarazo también pueden elevarla.
  2. Analítica de la función hepática: Se extrae una muestra de sangre de una vena del brazo para determinar como funciona el hígado en general.
  3. Ecografía: Este procedimiento, indoloro y no invasivo, usa ondas sonoras para producir imágenes del hígado que muestran la forma, la textura y la ubicación de los tumores y ayudan a distinguir si una masa es cancerosa o benigna.
  4. Exploración por TC (tomografía axial computarizada): Es otra prueba indolora y no invasiva que utiliza una serie de rayos X para producir imágenes de alta resolución del hígado. Es como realizar varias radiografías en láminas que, cuando se juntan, permiten observar el órgano completo.
  5. RM (resonancia magnética): Tampoco es una prueba invasiva, y no produce dolor. Utiliza un potente campo magnético, pulsaciones de radiofrecuencia y una computadora para producir imágenes detalladas de los conductos hepáticos y biliares. La RM no utiliza radiografías.
  6. Biopsia hepática: Una pequeña muestra de tejido sospechoso se retira del hígado con una aguja larga y delgada y luego se estudia con un microscopio para ver si contiene células cancerosas.

¿Cuál es el tratamiento para el cáncer de hígado?

Trasplante hepático - ONAHEl cáncer de hígado puede ser difícil de tratar porque a menudo no se diagnostica hasta que está en una etapa avanzada. Además el tratamiento puede verse complicado por la presencia de otras enfermedades hepáticas preexistentes.

Son complicaciones añadidas la resistencia general al tratamiento de quimioterapia estándar, y el hecho de que tiende a reaparecer después de la cirugía en muchos pacientes. Cuando hay una enfermedad hepática previa, ya son dos las patologías a tratar: la hepatitis y el cáncer.

El tratamiento del cáncer de hígado depende de numerosos factores:

  • El tamaño, la localización, la cantidad y el estadio de los tumores
  • La posible presencia de metástasis
  • El funcionamiento del hígado
  • La edad del paciente
  • La salud general del paciente
  • Las preferencias personales

Si el cáncer no se ha propagado a otras zonas del cuerpo, y el hígado está sano a pesar de tener un tumor, la cirugía para extirpar la parte afectada del hígado (resección hepática) ofrece una oportunidad para la cura. Cabe destacar que la capacidad del hígado para regenerarse permitirá que funcione incluso cuando se ha eliminado una gran cantidad de tejido.

Otra opción quirúrgica para las personas que no pueden someterse a la resección es el trasplante hepático. Durante un trasplante de hígado, se extirpa el hígado enfermo y se reemplaza con un sano procedente de una donación, después de lo cual el paciente debe tomar medicamentos de por vida para evitar el rechazo del nuevo órgano.

¿Existen opciones terapéuticas alternativas?

Para las personas que no pueden someterse a la cirugía o el trasplante, existen otros tratamientos disponibles.

  1. Radioterapia: Radiación de alta energía que destruye las células cancerosas.
  2. Inyección de etanol: Inyecta directa de etanol (alcohol) en el tumor, para deshidratar y destruir las células hepáticas cancerosas.
  3. Quimioterapia: Uso de sorafenib oral para personas con carcinoma hepatocelular avanzado (el tipo más común de cáncer de hígado).
  4. Criocirugía: Uso de una sona de metal para congelar y destruir las células cancerosas.
  5. Ablación por radiofrecuencia: Se emplea una sonda que emite calor en forma de radiofrecuencia. El calor también elimina las células cancerosas.
  6. Quimioembolización: Medicamentos que se utilizan para destruir las células cancerosas. A veces se inyectan directamente en el tumor en el hígado. Pueden comprimir los vasos sanguíneos que usa el tumor para alimentarse, de forma que se impide su crecimiento.
  7. Ensayos clínicos: Son estudios en los que pacientes con cáncer reciben un tratamiento y se miden sus resultados. Los participantes deben reunir unas condiciones para participar. La participación en un estudio clínico permite al participante tener acceso a nuevos tratamientos de investigación antes se que estén disponibles en el mercado. También se benefician de la atención médica especializada en los principales centros de atención de la salud durante el ensayo, y ayudan a otras personas al contribuir con la investigación médica. Los ensayos clínicos están muy controlados por las autoridades sanitarias, para garantizar su eficacia con los menores efectos secundarios posible.

El tratamiento del cáncer de hígado también puede incluír apoyo psicológico para el paciente y su família, dado que representa una situación que genera un gran sufrimiento. En ONAH tenemos establecido un convenio con un especialista en Psicología en Cáncer, del que nuestros usuarios están muy contentos.

 

Equipo de Redacción Científica de ONAH
Última revisión: 29 de Julio de 2016